Relatos de lactancia: Martín, mi campeón

En estos días de octubre se está celebrando en España la Semana Mundial de la Lactancia Materna con el lema: “APOYO A LAS MADRES QUE AMAMANTAN – CERCANO, CONTINUO Y OPORTUNO” Este año se destaca la importancia de los grupos de apoyo a la lactancia durante el embarazo y tras del parto, haciendo hincapié en el apoyo que pueden prestarse las madres entre sí.  Por este motivo, hemos querido traeros una hermosa historia de amor y superación. La de Judit, socia de Volem Créixer, contando su experiencia amamantando a su su hijo adoptado. 

Una inducción de la lactancia es una hazaña que requiere, todavía más si cabe, todo el apoyo y el sostén posible. Es, además, un gesto de amor inmenso que una madre adoptiva le quiere regalar a su hijo que requiere de paciencia, disponibilidad física y de mucho contacto piel con piel. Amamantar a un hijo adoptado es no es fácil debido a la escasez de experiencias previas, la dificultad en sí fisiológica y la incomprensión de la sociedad y el entorno más cercano. Pero también es un camino lleno de retos, de decisión, de autoconocimiento, donde descubrir nuestro poder femenino y nuestro ser mamífero que aún en condiciones no normales, puja por salir.

Porque SI SE PUEDE, porque nuestros hijos adoptados lo merecen, esta historia es la prueba de ello.

 

Hola mi nombre es Judit y soy mamá de dos hijos: David de 5 años y Martín de 20 meses y os voy a contar nuestra historia. David, es hijo biológico y lo amamanté durante 9 meses. Martín, es adoptado, y llegó a nuestras vidas cuando apenas tenía dos meses. Nunca me planteé darle de mamar, aunque sí que había oído en alguna ocasión que otras mujeres que no habían gestado a sus hijos lo habían conseguido.

abril 088

 Todo empezó un lunes de marzo en una sesión del grupo de padres a la que asistía junto a mi bebé. Ese día presenté a todo el grupo a mi peque, que acababa de llegar a la familia hacía tan solo 4 días. La psicóloga que coordina los grupo, Yolanda González, me preguntó si había pensado en darle de mamar e inducir la lactancia. Yo no me había informado sobre esta posibilidad ya que la noticia de la asignación y el encuentro fue de un día para otro. Y pensé que no era viable. Yolanda, en cambio me habló de otras mujeres con bebés adoptados que lo habían conseguido y sembró en mí la semilla la posibilidad y me dio la motivación para hacerlo.Lo más importante es que Martín no hubiera perdido el instinto de succión ya que  había estado alimentándose con biberón desde que nació, y en ese momento tenia dos meses y una semana. Preguntó en el grupo quién se ofrecía para ponérselo al pecho y comprobarlo y antes de que hubiera  terminado de decirlo, varias mamás levantaron su mano dispuestas a hacerlo. Cristina, amiga y compañera del grupo, se lo puso y Martín se  agarro a su pecho y se puso a mamar como si lo hubiera hecho toda su vida. Fue un momento mágico. No me lo podía creer. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y a la vez comencé a sudar.  A varias de las personas que presenciamos ese momento se nos saltaron las lágrimas. Y yo al ver que era posible amamantar a mi bebé, ya me lo imagine en mi pecho y me invadió la emoción

julio 084. Ese día comenzó nuestra aventura pero ahí no terminó la cosa pues alrededor de mi todo eran señales para que consiguiera mi objetivo. Al día siguiente, en la clase de yoga a la que asisto con otras mamás y sus bebés,  acudió por primera vez  una chica llamada Teresa a hacer una clase de prueba. Ella era IBCL (Consultora acreditada en lactancia materna) y al escuchar mi caso se ofreció a ayudarme. Todo me decía que tenía que intentarlo. Ya tenía a la persona de apoyo profesional y todo un grupo de amigas y madres para lo que hiciera falta. A la misma vez me llegaba el apoyo por diferentes vías todo nuestro alrededor se volcó en nosotros.

Carmen Maria matrona de Benimament le dijo a Cristina mi amiga que fuera al taller de Betera ya que su matrona Lola tenía experiencia en relacctaciones y  que me guiaría  encantada en todo el proceso.Y a si fue. Asistí junto a mis amigas, Conxin y Eva, al taller de lactancia de Bétera y allí, Lola su matrona, me dio todo el apoyo moral, profesional y todo lo que como persona me  podía ofrecer.julio 065

 Me puse manos a la obra  y seguí las indicaciones al pie de la letra. Me compre un relactador y empecé a darle los bibes a través de el y a estimularme con un sacaleches eléctrico doble cada 2-3 horas. También comencé con el tratamiento con galactogogos para estimular la subida de la leche.A los  días aparecieron las primeras gotas de leche que fueron acompañadas de lágrimas de felicidad. Esa misma tarde pude compartir mi alegría con mis amigas Inma, Eva y Carolina que me estaban ofreciendo apoyo moral y compañía. Eso me dio mucha energía para poder seguir, ya que no estaba siendo fácil. Martín rechazaba el relactador y lloraba mucho durante las tomas. Yo tenía momentos de bajón en los que me planteaba si valía la pena lo que estaba haciendo pero con cada mensaje de apoyo y visitas que recibía de todas mis amigas, unido al apoyo profesional que estaba recibiendo, conseguían que me animara y no lo dejara. Yo estaba fuerte pero las necesitaba.julio 083

 Recibí el calor de una muy buena amiga y profesional, Eva, que con su técnica de sanación y equilibrio energético Sat Nam Rasayan, me aclaró que camino debía seguir. Todo fue mágico. Ese mismo día Martín se engancho al pecho de una manera plácida y tranquila y comenzó a mamar. ¡Qué emoción y felicidad! Nosotros seguíamos asistiendo a los talleres de Bétera  junto con Carolina y Vega para coger energía de esa manada de madres empoderadas y que te nutren con toda su sabiduría. Me ayudo mucho el relajarme y estar con mi peque piel con piel y día a día, cada paso era un logro y una motivación para continuar.

 Hay algo que también guardo en mi corazón de una manera especial de ese tiempo.  Durante cuatro meses, Empar, una mama de Volem Creixer, fue madre de leche de mi hijo. Ella acababa de dar a luz a Marcel y me ofreció poder compartir su lactancia con mi peque. Eso es un regalo que se lo agradeceré toda mi vida.julio 072

 Dar de mamar es el mejor regalo que mi bebe y yo nos hemos podido hacer para que se pudiera crear el vinculo entre él y yo. Esa unión entre una madre y un hijo que solo nosotras sabemos cuando existe a través de sus miradas y sus caricias. Durante toda la lactancia estamos disfrutando de momentos únicos preciosos con mucha complicidad.

Hoy en día estamos con alimentación complementaría  y Martín mama cuando le apetece pide el pecho para dormirse y calmarse. Verdaderamente es lo más precioso que nos ha podido pasar.  Últimamente el agotamiento me ha hecho platearme el destete, pero me he dado cuenta que nos estamos preparados ni él ni yo y que he decidido que mejor dejarlo y que llegue naturalmente.septiembre 039

 Agradezco todos los días la felicidad recibida.

Gracias de corazón

A mi campeón, mi hijo, mi guía, mi maestro. A ti Martín.

A mi marido Oscar y mi hijo David

A Yolanda, Teresa,Conxi, Lola y a las mamas del taller de lactancia Les Alfabegues.

Y muy especialmente a mis chicas de Volem Creixer .

Sin todos vosotros no lo habríamos conseguido.

 Martín y JuditP1190023

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2 comentarios en “Relatos de lactancia: Martín, mi campeón

  1. Ese lunes de marzo…en el grupo de madres y padres con Yolanda Gonzalez….yo tampoco lo olvidaré jamás….Sois unos campeones los dos; Judit y Martín.

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